¿Qué es el suicidio? Causas y perfil del suicida

Conocer las causas del suicido es fundamental para intentar detectar las conductas suicidas y saber cómo ayudar a alguien que ya no quiere seguir viviendo. Es importante destacar que las personas que piensan en la muerte como opción normalmente no quieren morir, sino dejar de sufrir. hablar del suicidio y de por qué la gente se suicida, puede ser la clave para prevenir este tipo de conductas. El suicidio ha pasado de ser un tema tabú, a ser algo de lo que se habla con mayor naturalidad y en público. Y este es sin duda el camino correcto: porque el mayor aliado del suicidio es el silencio.
El suicidio es proceso complejo, una manifestación del dolor emocional que involucra un sufrimiento emocional tan intenso que lleva a la planificación de actos contra la vida generando una tentativa que en ocasiones en consumada. El riesgo de suicidio aumenta ante las enfermedades mentales como la depresión, la esquizofrenia, el alcoholismo y el abuso de sustancias tóxicas, los trastornos de personalidad como el trastorno de identidad disociativo… Todos tenemos que estar atentos a las señales de alarma, no sólo la familia o el médico de Salud Mental, sino todos los estratos del Sistema de Salud, desde el pediatra hasta el médico de familia, ya que las señales de alerta pueden manifestarse en cualquier momento.

Qué es el suicidio: definición

El suicidio (del latín suicidium, “matarse a sí mismo”) es el acto por el cual una persona decide quitarse la vida de forma intencionada y voluntaria. Si bien las mujeres son quienes más intentos de suicidio cometen, la tasa de muertes por suicidio es tres veces mayor entre los hombres, debido a que ellos tienden a usar medios más letales, como las armas de fuego. Los estudios realizados sobre las estrategias de afrontamiento afirman que hay diferencias entre hombres y mujeres. Las mujeres realizan afrontamientos emocional.
A nivel mundial, el suicidio es la 4ª causa más frecuente de muerte en todo el mundo, donde se estima que a diario se producen unos 9.000 intentos de quitarse la vida, siendo ya la primera causa de muerte a nivel mundial entre menores y adolescentes. En España, Asturias tiene el triste honor de ser la comunidad autónoma con mayor tasa de mortalidad por suicidio, seguida por Galicia y Andalucía.

¿Qué puede llevar a una persona a quitarse la vida?

El comportamiento suicida se ha estudiado con profundidad, por lo que hoy día a partir de varios estudios es posible establecer una serie de patrones de conducta y personalidad que ayudan a discernir, y mucho, las causas del suicidio. El perfil de una persona que puede presentar una mayor tendencia al suicidio suele tener:

  • Baja autoestima: la tendencia a considerarse inferior a los demás puede desencadenar pensamientos que lleven a la persona a querer desaparecer y abandonar esta vida.
  • Impulsividad: la falta de control de los impulsos, de reflexión sobre las acciones propias y sus consecuencias, puede llevar a muchas personas a hacerse daño a sí mismas, incluso aunque luego sientan arrepentimiento.
  • Falta de habilidades sociales: puesto que un factor clave para prevenir el suicidio es el estar rodeado de personas que brinden apoyo emocional, quienes carecen de habilidades sociales pueden verse privados de ese apoyo en momentos clave o tener dificultades para comunicar, expresar o canalizar de manera funcional lo que les sucede.
  • Soledad: Los sentimientos de soledad que pueden agudizar los pensamientos suicidas, como que no hacemos falta a nadie o que nadie nos echará de menos si no estamos. En ocasiones, llega a ser incluso una causa que deriva en suicidio.
  • Carencia de estrategias de afrontamiento: se trata de las conductas internas o externas que las personas empleamos para hacer frente a los retos y problemas diarios; quienes carecen de estas estrategias se ven privados de medios para afrontar los obstáculos del día a día, y pueden llegar a ver el suicidio como la única solución.

¿Por qué la gente se suicida?

Las razones que pueden llevar a una persona a querer suicidarse son múltiples. A menudo los pensamientos suicidas surgen ante situaciones trágicas o abrumadoras que generan sentimientos que la persona se ve incapaz de soportar o afrontar, por lo que poner fin a la propia vida -en un momento en que se pierde la capacidad de reflexionar y de analizar las causas y posibles soluciones de los problemas- representa para la persona una vía de escape rápida en la que el suicidio se percibe como la única salida.

Síntomas de las personas suicidas

Antes de tomar la decisión de intentar quitarse la vida, las personas suelen manifestar señales de alerta que es posible detectar, y que son clave para intervenir a tiempo antes de que esas ideas suicidas (ideación negativa) cobren forma. Si queremos saber cómo identificar el posible riesgo de suicidio a un suicida potencial, hemos de fijarnos si la persona manifiesta cambios en su conducta aunque en algunas ocasiones puedan ser sutiles. Las siguientes señales de alarma que pueden informar del riesgo de conductas autodestructivas o ideación autolítica:

SEÑALES CONDUCTUALES

  • se aísla de la sociedad y busca la soledad
  • trastornos de sueño (insomnio..) o dificultades para realizar un descanso reparador, situaciones de encamamiento…
  • sufre grandes alteraciones en sus rutinas y patrones de conducta (conducta abandónica, dificultades para el autocuidado, alteraciones en la comida- aumento o descenso de apetito..)
  • aumenta el consumo de sustancias como el alcohol, cannabis y sustancias estupefacientes
  • conductas impulsivas, se autolesiona o realiza actividades de gran riesgo para su vida y su salud
  • busca u obtiene medios para quitarse la vida (medicamentos, armas, etc)

SEÑALES EMOCIONALES Y COGNITIVOS

  • Sensación de vacío, frustración, malestar. Sufrimiento extremo siente que no hay salida a un problema y muestra desesperanza.
  • Tristeza, dolor, mutismo (parco en palabras o silencio). Puede mostrarse esquivo.
  • Culpabilidad, vergüenza, preocupación excesiva. Presencia de pensamientos obsesivos recurrentes
  • Manifiesta cambios drásticos de humor (euforia seguida por depresión, ira con explosiones conductuales, irritabilidad..)
  • Muestra síntomas de gran nerviosismo, ansiedad o agitación (aumento de consumo tabáquico, inquietud o deprivación de movimiento)
  • Problemas para distraerse o pensar en otra cosa, pérdida de significado, baja creatividad

SEÑALES SOCIALES O DE COMUNICACIÓN

  • habla abiertamente sobre su deseo de suicidarse, de morir, o de “no haber nacido”. Se puede considerar una “carga”
  • hace referencias habituales a la muerte
  • comienza a regalar sus pertenencias y bienes sin motivo aparente
  • habla con personas de su entorno y se despide de ellas como si fuera la última vez (también escritura de cartas, mensajes, llamadas…)[EC1]

Pese a estos signos que pueden indicar una posible conducta suicida, es importante subrayar que no todas las personas manifiestan los mismos síntomas, y que estos no siempre son evidentes. Existen personas con intencionalidad suicida que son capaces de ocultar sus intenciones hasta el último momento o de disimular estas señales, hasta que ya es demasiado tarde.

Factores de riesgo que indican una tendencia al suicidio

Una vez se conocen las causas más generales que derivan en suicidio y las señales que alertan de un posible intento de suicidio, debemos conocer también los factores de riesgo que pueden llevar a una persona con tendencias suicidas a quitarse la vida. Entre ellos destacamos:

  • ANTECEDENTES PERSONALES: personas que han hecho tentativas de suicidio previas, tener amigos que se han suicidado o lo han intentado.
  • TRASTORNOS DE SALUD MENTAL: Algunas causas del suicidio están relacionadas con la depresión, Ansiedad, Trastornos de personalidad como el Límite de la personalidad (TLP), Trastorno de conducta alimentaria (TCA), adicciones y consumo de tóxicos, enfermedades mentales no diagnosticadas …
  • SITUACIONES TRAUMÁTICAS: ser víctima de maltrato o de abusos, bullying, discriminación
  • FACTORES BIOLÓGICOS: enfermedades físicas severas, crónicas terminales y/o generadoras de dolor
  • FACTORES EMOCIONALES: DUELOS Y PÉRDIDAS: Fallecimiento de seres queridos, divorcio de padres o figuras de referencia, rupturas sentimentales…
  • FACTORES PSICOSOCIALES: Aislamiento, situación económica, inmigración, grupos minoritarios, conflictos dentro de su círculo familiar más cercano …
  • FACTORES SEXUALES Y AFECTIVOS: identidad de género, orientación sexual, embarazo no deseados…

Causas del suicidio en niños y jóvenes

El suicidio entre niños y adolescentes es un creciente problema social que en los últimos años está aumentando preocupantemente, en especial los suicidios a causa del bullying. Hemos de tener en cuenta además la diferente percepción de un problema que puede tener un niño o un adolescente, en una etapa de desarrollo clave en la que se forma su personalidad. Es importante destacar que El 50% de los problemas de Salud Mental comienzan antes de los 15 años y el 75% antes de los 18 años.

Algo a destacar es que debido a la digitalización vivimos en una comunicación constante a través de nuestros teléfonos móviles y dispositivos, esto también repercute en la vida de los niños y jóvenes ya que las situaciones de acoso sobrepasan el entorno escolar viviendo situaciones de Cyberbullying a través de la difusión de mensajes, fotografías o videos hirientes, abusivos o amenazantes.

Un problema en la escuela, una crítica, una burla, o el rechazo de su círculo de amigos -problemas que un adulto puede considerar como algo sin importancia- puede generar en un menor situaciones muy estresantes y ser visto como algo grave e incluso insuperable.

Precisamente esta sensación de “sentirse incomprendidopor su entorno familiar puede agravar la situación y los pensamientos negativos y suicidas, a lo que se suma las dificultades que a estas edades existen para explicar y manifestar abiertamente sus sentimientos y problemas. Algunos de los principales factores de riesgo que pueden generar ideas de quitarse la vida e incluso causar el suicidio en niños y jóvenes son:

  • Bullying y ciberbullying: estar involucrado en situaciones de violencia, como víctima pero incluso también como agresor, aumenta significativamente el riesgo de conducta suicida. Las víctimas de bullying tienen más del doble de riesgo de sufrir pensamientos suicidas y de llevar a cabo intentos de suicidio.
  • Edad y sexo: la propensión a pensamientos suicidas varía según la edad, aumentando en la adolescencia. Este tipo de pensamientos son más recurrentes en niñas, especialmente a partir de los 13 años, aunque por contra los chicos tienen una mayor proporción de suicidios consumados.
  • Nivel de renta familiar: existe una correlación entre el nivel de renta y las ideas suicidas, siendo más frecuentes en familias con niveles de renta bajos.
  • Situaciones vitales estresantes: conflictos familiares graves, humillaciones, malos tratos, soledad, desengaños amorosos, muertes de seres queridos, cambios de residencia, fracaso escolar, y conflictos de discriminación y/o aceptación sexual, son todos ellos factores de riesgo relevantes a tener en cuenta.
  • Nuevas tecnologías y redes sociales: el uso inadecuado de estas herramientas puede exponer a los jóvenes a la violencia online y aumentar su vulnerabilidad, especialmente en momentos de intensa fragilidad emocional.

Si bien estos factores inciden especialmente en niños y adolescentes, no hay que olvidar que los factores de riesgo de suicidio en adultos mencionados en el apartado anterior también afectan a los menores, y sumados a los que acabamos de detallar agravan su situación personal e incrementan la probabilidad de cometer actos suicidas.

Cómo prevenir el intento de suicidio

Hay que tener en cuenta que la causa fundamental de un suicida no es acabar con su vida, sino acabar con el sufrimiento que le producen situaciones que le resultan intolerables, imposibles de sobrellevar. Tenemos por tanto que ser muy conscientes del sufrimiento ajeno, estar presentes, escuchar y ayudar a la persona en dificultades a expresar sus sentimientos y su dolor, con empatía y respeto.

Se ha dicho muchas veces que la persona que se quiere matar, no lo dice. No es cierto. El 90% de los suicidas expresan previamente sus intenciones, aunque sea mediante frases hechas o medias bromas. También se dice que la persona que lo dice no lo hace… De nuevo, tampoco es cierto: esas afirmaciones salen del sufrimiento de esa persona, y deben tomarse completamente en serio si queremos prevenir y ayudarla.

Otro punto muy importante es pensar que el que lo ha intentado no repite y ya está curado. Casi el 50% de las personas que han intentado suicidarse lo intentan de nuevo en los tres meses siguientes a su primer intento. Para prevenir el suicidio debemos tener también presente el llamado síndrome del “presuicidio”: se trata de una situación en la que la persona está más tranquila de lo habitual, porque ya ha tomado la decisión de suicidarse.

Tenemos que estar alerta, reconocer las señales de alarma y actuar de “grúa”, pedir ayuda profesional ante cualquier cambio de conducta de esa persona (aislamiento, bajo ánimo, si duerme mucho o poco, si descuida la alimentación, se abandona y aleja de sus familiares y amigos, etc). En casos de emergencia es importante llamar al 112 o al 024, teléfono nacional de ayuda a la conducta suicida. Y sobre todo, es crucial no dejar sola nunca a la persona en riesgo de suicidio, dándole la ayuda necesaria.

Por último, además de conocer las causas del suicidio para tratar de prevenirlo, no debemos olvidar a quienes se quedan atrás cuando trágicamente se produce un suicidio. Familiares y amigos cercanos de la persona que se ha quitado la vida también son víctimas, y necesitan toda nuestra atención para hacer frente a sentimientos como la culpa y a un complejo proceso de duelo tras la pérdida bajo tales circunstancias de un ser querido.