Relación entre Microbiota intestinal y cerebro: impacto en la Salud Mental

Relación entre Microbiota intestinal y cerebro: impacto en la Salud Mental

¿Alguna vez has notado estados de inflamación o dificultad en las digestiones en etapas de mayor estrés? Nuestras emociones están íntimamente relacionadas con nuestro sistema digestivo.

La microbiota intestinal y el cerebro tienen una conexión profunda que influye en nuestra Salud Mental mucho más de lo que te puedes imaginar, y hasta límites que seguramente ni sospechas. Este vínculo íntimo que existe entre microbiota y Salud Mental a través de nuestro intestino es crucial para comprender y abordar una variedad de problemas tan comunes como pueden ser la ansiedad o la depresión, que pueden verse influidos -y mucho- por nuestros hábitos, incluido lo que comemos.

En Clínica Pérez-Espinosa no solo entendemos este vínculo sino que lo tenemos muy en cuenta en los tratamientos psiquiátricos y psicológicos que ofrecemos a nuestros pacientes, ya sea a través de consulta o con aquellos ingresados temporalmente en nuestro centro, abordando el tratamiento desde un enfoque multidisciplinar que incluye -por supuesto- una dieta especialmente diseñada teniendo en cuenta cómo influyen los alimentos en el bienestar psíquico-emocional. Hablemos por tanto de por qué es importante la microbiota intestinal en Salud Mental, y de qué forma afecta a nuestra mente.

¿Qué es la microbiota?

Antes de centrarnos en la relación entre microbiota intestinal y cerebro, debemos conocer qué es la microbiota: denominada también como flora intestinal (aunque este término está cada vez más en desuso), es el conjunto de microorganismos que tenemos en nuestro cuerpo que ayudan en diversos procesos del organismo, entre ellos, en nuestra Salud Mental. La microbiota está compuesta de billones de bacterias distribuidas en nuestro cuerpo, aunque la mayor población se encuentra en nuestro intestino (repercutiendo aproximadamente en 2 kg de nuestro peso total). La microbiota se desarrolla desde el vientre materno, pero fundamentalmente desde el momento del nacimiento variando a lo largo de nuestra vida, está altamente condicionada por la edad, alimentación, estilo de vida (nivel de actividad, consumo de tóxicos, fármacos…), gestión del estrés y factores externos como la contaminación.

¿Qué relación tienen el intestino y el cerebro?

El intestino y su microbiota y el cerebro están interconectados a través de un sistema bidireccional conocido como el eje intestino-cerebro. Este sistema permite que ambos órganos se comuniquen constantemente, influenciando aspectos de nuestro estado de ánimo, emociones y comportamiento.

La microbiota intestinal, compuesta por billones de bacterias, juega un papel fundamental en esta relación (se habla por eso también de eje microbiota-intestino-cerebro) ya que afecta a la producción de neurotransmisores clave como la serotonina.

¿Cómo afecta la microbiota intestinal al cerebro?

La microbiota intestinal ejerce una influencia significativa en el funcionamiento cerebral. Varios estudios han demostrado que los desequilibrios en la composición de la microbiota pueden estar asociados con trastornos del estado de ánimo. Esto se debe a que las bacterias intestinales pueden regular la producción de neurotransmisores así como la respuesta inflamatoria en el cuerpo, lo que a su vez afecta la función cerebral.

Uno sobre los que ejerce mayor impacto es la Serotonina. Conocida como la «hormona de la serenidad» u “hormona de la felicidad”, la serotonina es un neurotransmisor fundamental en la regulación de las emociones y el estado de ánimo. Por sorprendente que parezca, el 95 % de la serotonina se produce en el intestino, desempeñando un papel crucial en la comunicación entre el cerebro y el intestino a través del nervio vago. Conocer esta relación entre intestino y serotonina es clave para comprender hasta qué punto existe un vínculo entre el intestino y las emociones, y por tanto entre el intestino y el cerebro.

¿Cómo se conecta la microbiota con el cerebro?

La comunicación entre la microbiota intestinal y el cerebro se lleva a cabo a través de varios mecanismos, incluidos los nervios que conectan el intestino con el sistema nervioso central, así como las señales químicas liberadas por las bacterias intestinales. Además, por extraño que suene hay un número significativo de neuronas en el intestino que contribuyen a esta conexión bidireccional: de ahí que a menudo se diga que el intestino es «el segundo cerebro». Estas neuronas ayudan a regular funciones intestinales, pero como dijimos antes también pueden influir en el estado de ánimo y en las emociones.

¿Cómo influye la microbiota intestinal en la Salud Mental?

La influencia de la microbiota intestinal en el cerebro y, por tanto, en la Salud Mental, es profunda y variada. Un desequilibrio en la microbiota, conocido como disbiosis, se ha asociado en estudios científicos con una variedad de trastornos psiquiátricos, incluyendo la ansiedad y la depresión; es decir, por increíble que parezca, existe un vínculo entre el estado de la microbiota y la depresión.

De la misma forma que los cambios en las bacterias intestinales pueden causar depresión, restaurar el equilibrio de la microbiota a través de intervenciones dietéticas, probióticos y prebióticos puede contribuir a mejorar el estado de ánimo y la Salud Mental en general.

Bacterias intestinales y salud cerebral

Hemos visto por tanto que las bacterias intestinales desempeñan un papel crucial en la regulación del estado de ánimo y las emociones. Estudios científicos han demostrado que ciertas cepas bacterianas en nuestro intestino pueden modular la actividad cerebral, reducir los síntomas de ansiedad y mejorar el ánimo.

Pero la influencia de la flora intestinal va más allá; algunos expertos sostienen que un desequilibrio en las bacterias intestinales puede estar vinculado con la aparición del Párkinson, e incluso que esta enfermedad podría surgir debido a que toxinas dañinas para el cerebro atraviesan la barrera intestinal y llegan hasta el cerebro, a causa de desequilibrios en el funcionamiento del colon.

¿Qué son los psicobióticos y para qué sirven?

Los psicobióticos son una clase especial de probióticos que se han diseñado específicamente para promover la Salud Mental. Se trata de cepas bacterianas que tienen la capacidad de influir positivamente en el estado de ánimo y reducir los síntomas de ansiedad y depresión. Integrar psicobióticos en la dieta puede ser una estrategia efectiva para mantener un equilibrio saludable en la microbiota intestinal, y de paso mejorar la Salud Mental a largo plazo.

¿Qué podemos hacer ante un problema de Salud Mental?

La conclusión más evidente que podemos sacar de lo dicho hasta ahora, es que si estás experimentando problemas de Salud Mental es importante abordar tanto los factores psicológicos como los biológicos que puedan estar contribuyendo a tus síntomas. En Clínica Pérez-Espinosa damos un enfoque integral al tratamiento de los trastornos psiquiátricos y psicológicos.

Cada vez hay más evidencias de que la relación entre la microbiota intestinal y el cerebro es fundamental para nuestra Salud Mental. Por tanto, seguir una alimentación adecuada y equilibrada, y tomar probióticos y psicobióticos, podría tener un impacto positivo en nuestro estado de ánimo, y en nuestro Bienestar Físico, Mental y Emocional, mucho mayor de lo que hasta ahora se pensaba. Los resultados de las investigaciones que se lleven a cabo en los próximos años en este campo, podrían traer avances esperanzadores para la salud en general, y para los tratamientos psicológicos y psiquiátricos en particular.