Preguntas Frecuentes 985 771 677

El Trastorno Bipolar

El trastorno bipolar es un trastorno de estado de ánimo. Es una enfermedad, no una inestabilidad emocional, que tiene una prevalencia del 3% de la población, de los cuales sólo están diagnosticados un 30%. Afecta por igual a hombres y a mujeres, se desencadena en la juventud y tiene una importante predisposición genética: los genes se activan en situación de estrés, tanto positivo como negativo.

Es una enfermedad crónica y recurrente, y debemos no sólo conocerla sino reconocerla, puesto que su diagnóstico ayuda a su tratamiento precoz. En este sentido, hay que tener en cuenta que es común que el trastorno bipolar de tipo 2 se confunda en los diagnósticos con la depresión, por lo que es importante identificarlo correctamente. De hecho, el 75% de los trastornos bipolares padecen co-morbilidad, enfermedades asociadas que a menudo pasan desapercibidas, o excesos en consumos de tóxicos, especialmente el alcohol. Por eso es especialmente importante el diagnóstico correcto, ya que es la base para un tratamiento adecuado de la enfermedad.

El trastorno bipolar afecta a los mecanismos cerebrales que regulan el estado de ánimo, el “ánimo-stato” o termostato del estado de ánimo. El ánimo es el motor de nuestra vida, por lo que un problema en este aspecto puede pasar fácilmente desapercibido y ser confundido con una depresión.

El trastorno bipolar de tipo 1 cursa con al menos un episodio maníaco, en ocasiones precedido o seguido por un episodio depresivo. La euforia en esta fase es notoria, la persona no duerme bien, gasta en exceso, pudiendo incurrir incluso en conductas de riesgo. Edgar Allan Poe, Marilyn Monroe, Hemingway, Van Gogh, y muchos personajes públicos han reconocido padecer este problema.

En este trastorno el tratamiento más efectivo son los psicofármacos. La buena noticia es que éstos tienen un altísimo grado de efectividad, frenan la fase de euforia y ayudan a superar la fase depresiva, disminuyendo la frecuencia e intensidad de las recaidas. Hay muchos fármacos de este tipo, por lo que en la terapia se trata siempre de encontrar el más adecuado para cada enfermo.