¿Qué es el trastorno límite de la personalidad? causas, síntomas y tipos

¿Qué es el trastorno límite de la personalidad? causas, síntomas y tipos

Si tú mismo o alguien que conoces os habéis encontrado ante un problema de Salud Mental, seguramente en más de una ocasión te habrás preguntado qué es el trastorno límite de la personalidad (TLP) y qué síntomas tienen las personas que lo sufren, o cómo tratar con ellas. Como muchos otros trastornos de Salud Mental este también causa dificultades en la vida diaria de quienes lo padecen, y afecta a cómo uno se ve a sí mismo/a y a los demás.
Antes de explicarte qué es la enfermedad mental del TLP, te recordamos que si tú o alguien de tu entorno necesitas ayuda, en Clínica Pérez-Espinosa disponemos de un programa de Atención Integral en Salud Mental en Asturias, que ha ayudado a muchas personas a afrontar sus problemas y con el que estamos seguros que podemos ayudarte.

¿Qué es el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP)?

Para empezar, ¿qué es el TLP? El Trastorno Límite de la Personalidad (TLP, o BPD por sus siglas en inglés) es un trastorno mental que se caracteriza por una inestabilidad emocional extrema: no disponen de la resiliencia necesaria para responder de forma, adaptativa, ante cualquier frustración o problema manifestado en su vida. También se altera la percepción de uno mismo, y provoca un sentimiento de vacío que lleva en muchas ocasiones a comportamientos autolíticos, en los que las personas que sufren estos trastornos se hacen daño a sí mismas, a través de las autolesiones u otras conductas autodestructivas (conductas de riesgo, consumo…).

Para entender qué es el BPD o TLP debemos subrayar que se trata de un trastorno que implica desafíos en la autoimagen, en el manejo de las emociones y la conducta, y que lleva a relaciones inestables. Quienes lo padecen suelen temer profundamente al abandono y luchar con la soledad. A pesar del deseo de relaciones estables les cuesta mantenerlas y es frecuente que cambien de pareja y/o amistades con frecuencia, siendo muchas de ellas intensas e inestables alternando la idealización con la devaluación. Por otro lado, la ira excesiva, impulsividad y cambios de humor pueden distanciar a las personas. Sin embargo, es importante recordar que con tratamiento adecuado, muchas personas con trastorno límite de la personalidad logran mejorar y llevar una vida satisfactoria.

¿Es grave el trastorno límite de la personalidad?

En torno al 4% de la población sufre TLP, no estando muy claro si afecta más al género femenino, ya que influyen sesgos culturales, la expresión de las emociones, etc. Es un trastorno conocido desde hace tiempo por la comunidad científica -fue llamado en 1980 como trastorno “borderline”- describiendo una sintomatología grave en la que se observa un patrón de inestabilidad en el paciente, que experimenta una dificultad para controlar las emociones y los impulsos, incurriendo frecuentemente en conductas de alto riesgo.

Tipos de trastornos de la personalidad

Los trastornos de personalidad son trastornos mentales que se caracterizan por patrones de pensamiento y comportamiento poco saludables. Según la clasificación diagnóstica del DSM-V estos trastornos se agrupan en diferentes “clusters” o grupos que permiten clasificar los diferentes tipos de conductas y orientar a pacientes, profesionales y familiares. En estos trastornos se distingue entre clusters A, B y C.

Trastornos del Grupo A:

El cluster A agrupa a los trastornos excéntricos de la personalidad; es decir, los pacientes dentro de este grupo se caracterizan por conductas excéntricas y dificultades en las relaciones intra e interpersonales. Un ejemplo es el trastorno paranoide de la personalidad, en el cual las personas malinterpretan las intenciones de los demás, generando un enorme sufrimiento que causa desconfianza y aislamiento. Las personas que padecen este trastorno desarrollan problemas con los celos y el rencor, afectando a su vida diaria y a las relaciones de amistad, familia o pareja. Otros ejemplos son el trastorno esquizotípico y el esquizoide (no confundir con la esquizofrenia), caracterizados por la escasez de relaciones sociales, dejadez en la higiene e interpretación de situaciones cotidianas de forma delirante.

Trastornos del Grupo B:

En el cluster o grupo B se encuentran los trastornos de personalidad caracterizados por la expresividad y emotividad excesivas, lo que genera un tremendo dramatismo y malestar. Entre ellos destacan el trastorno límite de la personalidad (TLP), el trastorno antisocial y narcisista de la personalidad, y el trastorno histriónico de la personalidad. Las personas con TLP suelen recurrir al desarrollo de conductas impulsivas como el consumo y/o abuso de alcohol y drogas como vía de escape del sufrimiento emocional, debido al miedo al abandono y a la falta de autoestima. Esto genera un mayor riesgo de comportamientos impulsivos, intentos de suicidio y autolesiones.

Trastornos del Grupo C:

Finalmente, dentro de los trastornos pertenecientes al grupo C se encuentra el trastorno de personalidad por evitación, caracterizado por un fuerte sentimiento de inferioridad que conduce a una inhibición en situaciones cotidianas. Por otro lado, el trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo (distinto del TOC) se distingue por una preocupación excesiva por los detalles, como el orden, los horarios, las normas y la numeración. Estas personas se vuelven tan perfeccionistas y rígidas que no logran completar las tareas que se han propuesto. El tercer trastorno dentro del grupo C es el trastorno de personalidad por dependencia: la persona con este trastorno siente una incapacidad para cuidar de sí misma, lo que genera una tremenda inseguridad y dificultad para tomar decisiones en su vida diaria. Algunos rasgos de este síndrome se asocian con la violencia de género tanto física como psicológica.

Síntomas del TLP

Una vez sabemos qué es el Trastorno Límite de Personalidad hay que detectar cuáles son las conductas de riesgo en las que se involucran las personas con TLP. Estas son muy variadas: abuso de sustancias, sexo de riesgo, abandono del hogar, o trastornos de la conducta alimentaria. Como consecuencia, estos pacientes suelen sufrir también los efectos físicos adversos que conllevan estas conductas (enfermedades de transmisión sexual, anemias, etc). Es importante reseñar que estas conductas impulsivas y de riesgo forman parte de estrategias disfuncionales que utiliza la persona para intentar autorregularse dentro del gran sufrimiento y malestar que supone la patología.

Las auto-lesiones son una de las manifestaciones más frecuentes: más del 50% de los pacientes ingresados tras actos autolíticos corresponden a pacientes diagnosticados con Trastorno Límite de Personalidad.

Las formas más frecuentes de comportamientos autolíticos son los cortes, en brazos, muslos o abdomen. También se dan las quemaduras, con colillas o agua caliente. Es muy doloroso para la familia y entorno directo enfrentarse a estos problemas, pero es esencial estar atentos a estas señales, así como a los factores sociales (bullying, ciberacoso, abusos, situaciones de maltrato, relaciones de dependencia emocional, etc.) que pudieran actuar como detonantes de estos comportamientos autolesivos.

Otras señales o síntomas del TLP son:

  • Esfuerzos para evitar el abandono: iniciar o terminar relaciones de manera precipitada.
  • Relaciones inestables: patrón de relaciones intensas y volátiles con las personas más cercanas.
  • Autoimagen inestable: sentido distorsionado e inconstante de la identidad propia.
  • Comportamientos impulsivos y de riesgo: gastos excesivos, sexo sin protección, abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones…
  • Pensamientos suicidas recurrentes: amenazas o comportamientos suicidas habituales.
  • Estados de ánimo fluctuantes: variaciones intensas del humor, desde horas hasta días.
  • Sentimiento crónico de vacío: sensación persistente de vacuidad.
  • Ira incontrolable: sentimientos intensos de ira, o dificultad para controlarla.
  • Disociación: sensación de distanciamiento de uno mismo o de la realidad.

Es importante recordar que no todas las personas con trastorno límite de la personalidad experimentan todos estos síntomas; además, algunos síntomas del TLP pueden estar ocultos debido a los propios intentos de la persona con trastorno límite de la personalidad por disimular su enfermedad.

Las mentiras en el TLP

A menudo se dice que las personas con TLP acostumbran a decir muchas mentiras. ¿Cuál es la razón detrás de que las personas con trastorno límite de la personalidad a menudo recurran a la mentira? Aunque estas actitudes pueden causar controversia y malestar entre sus familiares y personas más cercanas, es crucial entender que la mentira en estos casos es un mecanismo de defensa, y no de manipulación. Es una forma de responder a las dudas y preguntas de otros, nacida de un deseo de protegerse de las críticas externas (e incluso de la autocrítica) o de posibles consecuencias adversas.

Causas del TLP

Además de querer entender bien qué es el Trastorno Límite de Personalidad, otra duda a resolver muy frecuente entre quienes padecen o conocen casos de trastorno límite de la personalidad, es si el TLP es hereditario. Las investigaciones actuales han concluido que si bien las causas pueden estar relacionadas con una predisposición causada por factores neurobiológicos y genéticos (siendo frecuentes los casos cercanos en la familia), también influyen los factores sociales y ambientales, ya que suelen ser la “chispa” que enciende la predisposición biológica. Los ambientes familiares conflictivos, el abandono, la separación de los padres, los abusos o el acoso escolar o laboral, influyen hasta el punto de que el 80% de los pacientes con TLP manifiestan haber sufrido estas situaciones en alguna ocasión.

Enfermedades que también concurren con el trastorno de personalidad

El trastorno límite de la personalidad frecuentemente se presenta junto a otras enfermedades mentales. Es probable que una persona con trastorno límite de la personalidad también experimente síntomas de depresión mayor, trastorno bipolar, trastorno de estrés postraumático, así como trastornos de ansiedad, abuso de sustancias o trastornos alimentarios. La coexistencia de estos trastornos puede complicar tanto el diagnóstico como el tratamiento del TLP, especialmente cuando los síntomas se superponen.

Diagnóstico del TLP

Tan importante es saber qué es el Trastorno Límite de la Personalidad como conocer a qué edad se diagnostica el TLP. El diagnóstico del trastorno límite de la personalidad suele realizarse durante la adolescencia avanzada o al inicio de la edad adulta. Esto es así porque el desarrollo de la personalidad ocurre antes de la madurez, estando influenciado por diversos factores genéticos, biológicos o ambientales. En algunos casos el TLP puede ser diagnosticado en personas menores de 18 años, siempre que los síntomas sean notorios y persistentes durante al menos un año.

Para detectar este trastorno de forma temprana, desde el entorno familiar tenemos que estar vigilantes ante cualquiera de estas conductas, y consultar cuanto antes con un especialista para intentar prevenir en lo posible sus peores consecuencias. Un diagnóstico precoz es fundamental en la mejora del paciente y en la reducción de los síntomas de la enfermedad.

¿Cómo se trata el trastorno límite de la personalidad?

Es crucial que los familiares adopten una perspectiva esperanzadora ante el trastorno límite de la personalidad, reconociendo la problemática y apoyando el tratamiento terapéutico personalizado, tanto a nivel individual como grupal.

La terapia no trata de encontrar causas o culpables, si no que pretende concienciar sobre las situaciones o actitudes que pueden afectar negativamente a los pacientes con trastornos de personalidad. El papel de las familias es crucial para la mejoría del paciente, ya que necesitará apoyo y comprensión durante el tratamiento global.

La intervención psicoterapéutica ha demostrado ser efectiva en el tratamiento del TLP, permitiendo descubrir el potencial y las capacidades de las personas que lo padecen, así como de sus familiares. La terapia les aportará herramientas para manejar el malestar emocional, aprendiendo habilidades de regulación emocional y mejorando sus relaciones interpersonales.

Ahora que sabes qué es el trastorno de la personalidad y cuáles son sus síntomas, quizás sientas que tú o alguien de tu entorno sufre este problema: si es así, no dudes en ponerte en contacto con nosotros: te escucharemos, te daremos orientación, y juntos, encontraremos la solución que necesitas.

Teresa Pérez-Espinosa
Médico psiquiatra
Directora GRUPO PEREZ-ESPINOSA