Autocuidado y Salud Mental

Autocuidado y Salud Mental

No importa quién eres, qué has hecho o en qué etapa de la vida estás, hay UNA cosa que debes incorporar absolutamente en tu vida, y eso es el autocuidado.

Cuando se trata de productividad, la mayoría de las personas pensamos que la clave del éxito es hacer más. Más trabajo, más proyectos, más clientes, más tiempo, más quehaceres … Más y más.

El problema es que cuando esta mentalidad nos atrapa, es casi imposible salir de ella sin encontrar tiempo para nosotros mismos. Cuando dejamos tiempo para nosotros mismos, y lo hacemos una prioridad, cultivando una rutina de cuidado personal constante, no solo evitamos estar agotados (más felices), sino que aumentamos, irónicamente, nuestra productividad en cualquier ámbito.

Cuando escuchamos autocuidado podríamos pensar en ir a un spa, baños de burbujas y masajes, pero la verdad es que es mucho más que eso.

Entonces, ¿por qué es tan importante el autocuidado? y ¿cómo nos afecta?


¿Necesitas ayuda? Contacta con la Clínica Pérez-Espinosa; somos especialistas en la Atención Integral del cuidado de la Salud Mental.


¿Qué es el autocuidado?

Cuidarse de sí mismo significa preguntarse qué necesitas y darte una respuesta honesta. Puede ser tan simple como acostarse temprano después de un largo día de trabajo, o tan difícil como estudiar los hábitos que hemos creado y sus efectos a largo plazo.

¿Qué significa entonces el autocuidado consciente? El autocuidado, en el mundo de la psicología, significa tomar medidas para cuidar de nosotros mismos y de nuestras necesidades físicas, emocionales, mentales, financieras, ambientales y espirituales. Comienza con el reconocimiento de que nosotros somos los responsables de nuestro propio bienestar y que se extiende más allá del contexto individual para incluir a todos los que son importantes para nosotros: nuestra familia y nuestra comunidad.

Es cualquier acción que se tome para respaldar nuestra salud mental, física y emocional. Entonces, mientras que un masaje puede ser una forma de cuidarse a sí mismo, también puede ser salir a caminar, llamar a un amigo para hablar después de un día difícil en la oficina, o simplemente no ir a una fiesta para meterse en la cama, leer un poco y dormir.

El autocuidado es relativo: así como cada ser humano es único, el autocuidado es diferente para cada uno de nosotros. La forma en que te cuidas a ti mismo, no es la misma forma en otra persona se cuida.

El autocuidado personal también varía día a día. A veces necesitamos un momento para estar quietos y reflexionar, otras veces necesitamos movernos, estar con familiares y amigos, ejercitarnos.

¿Qué NO es el autocuidado?

No es algo que nos obliguemos a hacer, o algo que disfrutemos. El Autocuidado es algo que nos recarga, en lugar de quitarnos. Tampoco es un acto egoísta.

No se trata de cuidar la proyección que las personas o la sociedad tienen sobre nosotros. Se trata de hacer lo que se siente bien para Mí. Con el cuerpo, la mente, el corazón y el alma que YO tengo.

Fundamentalmente… el autocuidado es escucharse, darse una respuesta honesta y hacer lo que está bien para ti en el momento en que te estás preguntando: ¿cómo puedo ser bueno conmigo mismo?

El autocuidado es una opción

La importancia del cuidado del cuerpo es clave par nuestro bienestar. Per o solo tú puedes decidir el cuidarte a ti mismo. Puedes sentirte inspirado o influenciado por las personas que te quieren, las personas que sigues en Instagram, las revistas, tu nutricionista, tu terapeuta, etc. Pero solo tú puedes ir un paso más allá y comenzar a cuidar de ti mismo.

El autocuidado de la salud es cuestión de balance

Cualquiera que sea la forma en que te cuidas, no requiere exagerar ni hacer demasiadas cosas. El ejercicio es bueno para el cuerpo. Pero correr dos maratones a la semana no es sostenible, ni saludable.

Tomarse el tiempo para meditar es bueno para nuestra alma, pero si paso todo el tiempo libre meditando, ¿cuándo veremos a nuestros amigos o familiares? Igualmente, tener una dieta saludable es bueno para nuestro cuerpo. Pero privarnos del placer del chocolate o un helado ocasional puede ser frustrante.

Como siempre compartimos en grupo, no es cuestión de extremos sino de un término medio.

Beneficios del autocuidado: la importancia del cuidado del cuerpo

  • Mejora tu productividad. Con el autocuidado, aprendes a decir «no» a las cosas que se extienden demasiado y comienzas a hacer tiempo para las cosas que son más importantes. Hace que visualices mejor tus metas para enfocarte y concentrarte en lo que estás haciendo y es importante para ti.
  • Mejora tu autoestima. Cuando tenemos tiempo para nosotros mismos, tiempo en el que nos tratamos bien y satisfacemos nuestras propias necesidades, enviamos un mensaje positivo a nuestro subconsciente. Un mensaje personal de que somos importantes, haciendo que mejore nuestro diálogo interno.
  • Nos conocemos mejor. Practicar el autocuidado requiere pensar en lo que realmente nos gusta hacer y necesitamos. El ejercicio de descubrir qué es lo que realmente nos apasiona e inspire, nos ayuda a entendernos mejor a nosotros mismos.
  • Tienes más para dar. Cuando eres bueno contigo mismo, puedes pensar que eres egoísta, pero en realidad te brinda los recursos que necesitas para ser compasivo con los demás también.
  • Reduce el riesgo de que empeoren ciertos trastornos de salud mental, tales como la ansiedad y la depresión.

Tipos y actividades para el autocuidado

Una de las principales excusas que nos presentamos para ignorar el autocuidado es que simplemente no tenemos tiempo. La buena noticia es que hay muchas cosas que podemos hacer por nosotros, y ninguna de ellas es especialmente difícil o requiere mucha planificación. El truco es encontrar algo que realmente disfrutemos y que se ajuste a nuestra vida y valores.

1. Autocuidado Emocional

Cuando se trata de nuestra salud emocional, uno de los mejores consejos es asegurarte de que estamos conectados completamente con nuestras emociones. Podemos sentir la tentación de rechazar sentimientos como la tristeza o la ira, pero es saludable sentirlos, aceptarlos y seguir adelante. Recuerda que las emociones no son «buenas» o «malas». No eres culpable por las emociones que sientes; solo cómo te comportas en respuesta a ellas.

¿Qué es, por tanto, el autocuidado emocional?

El autocuidado emocional hace referencia a todas aquellas técnicas que podemos realizar para equilibrar nuestra salud mental y física.

Técnicas de de autocuidado emocional

  • Mantener un diario y ser totalmente honesto acerca de tus sentimientos.
  • Darse tiempo para reflexionar y reconocer lo que realmente no está funcionando. Terapias como el mindfulness puede ayudarte mucho en este sentido.
  • Consultar a un terapeuta o doctor cuando sintamos que no podemos solucionar nuestros problemas solos.
  • Tomarse el tiempo para estar con un amigo o familiar que realmente nos entienda.
  • Aceptar las emociones sin juzgarlas.
  • Reír, viendo una película o videos.
  • Permitirse llorar.
  • Encuentra canales para expresar tus sentimientos: pintar, bailar, escribir

2. Autocuidado físico

El autocuidado físico se trata de atender a nuestro cuerpo físico y nuestra salud. La actividad física es vital no solo para nuestro bienestar corporal, sino también para ayudarnos a desahogarnos y a liberar el estrés.

  • Ir a la cama un poco más temprano.
  • Prepararse para la mañana desde la noche anterior para que puedas dormir un poco más.
  • Simplemente dar un paseo, hacer rutas…

3. Autocuidado intelectual/ cognitivo

El autocuidado intelectual consiste en ejercitar nuestra mente, estimular el pensamiento crítico y la creatividad.

  • Leer un libro.
  • Mezclar la rutina: tomar una ruta diferente para ir al trabajo, ir a un nuevo restaurante o tienda, o terminar nuestra lista de tareas pendientes en un orden diferente.
  • Escuchar un podcast educativo sobre algo nuevo para ti.

4. Autocuidado espiritual

El autocuidado espiritual consiste en conectar con tus valores y lo que realmente te importa. Se relaciona con quién eres en tu interior.

  • Mantener una práctica diaria de meditación o atención plena.
  • Llevar un diario de gratitud.
  • Decir afirmaciones que fundamenten el sentido de uno mismo y propósito.

5. Autocuidado Social

La conexión con otras personas es necesaria para nuestra felicidad. Nos ayuda a entender que no estamos solos. No se trata solo de hacer cosas con otros por el simple hecho de hacerlo, sino de elegir hacer cosas con personas que realmente nos hacen sentir bien.

  • Escribir un correo electrónico a alguien que viva lejos, pero a quien echas de menos.
  • Dejar de socializar con aquellos que no te hacen bien.
  • Inscribirse en una clase para aprender algo y conocer gente nueva al mismo tiempo.
  • Llamar a un amigo.

Tenemos la idea de que es algo en el que tenemos que gastar dinero, pero no, la definición inherente de autocuidado significa detenerse, reconocer nuestras necesidades y hacer algo por nosotros mismos que nos beneficie.

Es un hábito y una cultura de por vida. El autocuidado es diferente y único para cada persona, por lo que ha de adaptarse solo a tus únicas necesidades personales. Tu plan de autocuidado debe adaptarse a tus necesidades.

No tienes que abordar todo de una vez. Identifica un pequeño paso que puedas tomar para comenzar a cuidarte mejor. Luego, programa tiempo para enfocarte en tus necesidades. Incluso cuando sientas que no tienes tiempo para hacer algo más, haz del cuidado personal una prioridad.

Descubre cómo adoptar buenos hábitos de autocuidado puede contribuir a la prevención del suicidio. Obtén más información sobre este tema en nuestro artículo dedicado a prevención del suicidio.

Irene Cabello
Psicólogo de Clínica Pérez-Espinosa