Patología dual: qué es, síntomas y tratamiento

¿Qué es la patología dual?

Para entender qué es la patología dual de forma sencilla, podemos definirla como una patología dentro del campo de la Salud Mental en la que el paciente sufre al mismo tiempo una adicción y algún tipo de trastorno mental. Esta doble condición supone una mayor gravedad clínica para el paciente, y mayores consecuencias para sus relaciones sociales.

Las adicciones pueden ser tanto a sustancias socialmente aprobadas (tabaco, café, alcohol, analgésicos), como a distintos tipos de estupefacientes (cannabis, cocaína, opiáceos…), así como otro tipo de conductas adictivas (juego patológico, abuso nuevas tecnologías, compras, sexo, etc. Los trastornos mentales más comunes entre personas con abusos de sustancias son: trastornos de ansiedad y afectivos, esquizofrenia.

Síntomas de la patología dual

Los síntomas de una patología dual más habituales entre quienes la padecen, son los siguientes::

    • Nerviosismo e impulsividad
    • Agresividad
    • Problemas para seguir pautas o normas
    • Pensamientos paranoides
    • Ausencias de rutinas y hábitos diarios
    • Distorsión de la realidad, que perciben bajo su propio prisma
    • Problemas a nivel social

No olvidemos que a estos síntomas, hay que añadir los propiamente causados por la sustancia o la adicción del paciente.

Tratamiento de la patología dual

El tratamiento de la patología dual requerirá de la intervención de un psiquiatra profesional, que deberá realizar un tratamiento combinado de ambas patologías, ya que su combinación afectará a la evolución y el pronóstico tanto de la adicción como del trastorno mental. Asimismo, la intervención a nivel psicológico y ocupacional es fundamental en estos casos, para trabajar la importancia del seguimiento de hábitos saludables y favorecer su integración social, a través del entrenamiento en habilidades sociales.

Nuestro Programa de Atención Integral:

  • Ayuda a comprender a la persona las causas y los factores que ocasionan su trastorno.
  • Identifica el momento del proceso en el que se encuentra la persona.
  • Ayuda a reducir los síntomas de los cambios de estados de ánimo.